Salud Mental Euskadi reivindica una igualdad que no deje fuera a las mujeres mayores con problemas de salud mental

Las mujeres mayores con problemas de salud mental afrontan mayor soledad, menos apoyos y más barreras en el ejercicio de sus derechos.

03 MAR 2026

Con motivo del Día Internacional de las Mujeres, Salud Mental Euskadi pone el foco en una realidad poco visible: la situación de las mujeres mayores con problemas de salud mental, que acumulan desigualdades y barreras en el ejercicio de sus derechos.

La federación vasca, que agrupa a las asociaciones Agifes (Gipuzkoa), Asafes (Araba), Asasam (Aiaraldea) y Avifes (Bizkaia), denuncia que muchas de estas mujeres han tenido menor acceso al empleo remunerado, han asumido la mayor parte de los cuidados familiares y cuentan con pensiones más bajas. “Estas desigualdades no desaparecen con la edad; se acumulan y condicionan su autonomía y bienestar emocional”, afirma María Ángeles Arbaizagoitia, presidenta de Salud Mental Euskadi.

A ello se suma la invisibilización social, la infravaloración de sus aportaciones y un mayor riesgo de aislamiento o institucionalización no deseada. “Su capacidad de decisión se cuestiona, su autonomía se reduce y su acceso a recursos comunitarios sigue siendo limitado. Además, su malestar se interpreta desde miradas reduccionistas que no consideran la desigualdad económica, la sobrecarga histórica de cuidados o la violencia machista que han podido sufrir a lo largo de su vida”, señala Arbaizagoitia.

Por eso es imprescindible “una mirada interseccional capaz de comprender cómo género, edad y los problemas de salud mental interactúan generando obstáculos específicos en el ejercicio efectivo de los derechos.

En coherencia con el lema de Emakunde de este año, “Dale espacio a la igualdad”, Salud Mental Euskadi reivindica que ese espacio debe ensancharse también para las mujeres mayores, y especialmente para aquellas que viven con un problema de salud mental.

El estigma como discriminación invisible

En este contexto de desigualdades sucesivas, el estigma actúa como una barrera añadida que afecta gravemente a la situación de las mujeres con problemas de salud mental en todas las edades. Según el Estudio GEA, impulsado por Salud Mental España, el 69% de las mujeres con problemas de salud mental considera que el estigma es uno de los principales obstáculos para el ejercicio pleno de sus derechos. Además, un 31% no accede a recursos especializados por miedo al estigma o por haber sufrido discriminación previa.

Además, esta investigación sobre la gestión del empoderamiento y la accesibilidad en derechos de mujeres y niñas con problemas de salud mental evidencia que el 45% de las mujeres encuestadas se sienten solas y que el 61% carece de suficiente apoyo, especialmente las de mayor edad.
Para María Ángeles Arbaizagoitia, presidenta de Salud Mental Euskadi, estos datos reflejan una realidad estructural: “El estigma limita derechos, condiciona decisiones vitales y afecta a la autoestima. Cuando además hablamos de mujeres mayores, el impacto es aún más profundo, porque a la discriminación por salud mental se suma el edadismo”.

Por su parte, María Isabel García Peña, representante del Área para la Igualdad de las Mujeres de Salud Mental Euskadi, manifiesta que “muchas veces las mujeres acaban internalizando el estigma, lo que se conoce como autoestigma. Y eso es especialmente dañino, porque acaban dudando de su propio criterio y de su valía”.

Salud Mental Euskadi alerta de que el estigma también se manifiesta en entornos institucionales, donde persisten prácticas de infantilización, cuestionamiento del relato de las mujeres o diagnósticos atravesados por sesgos de género. Cabe señalar que las mujeres mayores sufren mayor riesgo de sobremedicalización y decisiones tomadas sin ellas.

Precisamente, Arbaizagoitia hace hincapié en el “muy significativo número de mujeres mayores con diagnóstico de depresión y con un tratamiento exclusivamente farmacológico, que no reciben ninguna atención psicoterapéutica. No solo debemos amortiguar el sufrimiento con medicación, sino que también es muy importante indagar en las causas para poder solucionarlo”.

Salud Mental Euskadi insiste en que garantizar apoyos adecuados, autonomía en la toma de decisiones y participación plena en la comunidad es una cuestión de derechos y de justicia social. “La igualdad no puede construirse dejando fuera a las mujeres mayores con problemas de salud mental. Es necesario incorporar la perspectiva de edad en la salud mental es una cuestión de derechos”, aseguran.

Sensibilización

Con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la situación de las mujeres con problemas de salud mental, informar a las mujeres afectadas y contribuir a su empoderamiento, Salud Mental Euskadi está desarrollando diversas acciones de sensibilización a través de sus páginas de Facebook ‘Mujer y Salud Mental – Emakumea eta Buru Osasuna‘ y de Instagram ‘Mujer y Salud Mental’. Asimismo, cuenta con la página web www.mujerysaludmental.org para dar una mayor difusión a esta labor de concienciación y de información a las mujeres. Estas acciones están apoyadas por Emakunde y el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco.

Además, tanto Salud Mental Euskadi como las asociaciones adheridas a la federación trabajan activamente en el empoderamiento mediante grupos para mujeres, formación para ellas y para profesionales, formación para hombres sobre nuevas masculinidades, así como diversas actividades de visibilización para el fomento de la inclusión social.

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